Retrato gastronómico de Íñigo Isao Sakai
Sobre mí

El placer de hacer disfrutar

El sentido de cocinar nace en ese instante en el que alguien prueba lo que has preparado y, sin decir nada, sonríe.

Cocinar es una forma de estar presente, de trabajar con las manos y con la cabeza al mismo tiempo, de conectar con el ahora en una época saturada de estímulos y prisas. Es un ejercicio de mejora constante, donde cada elaboración te enseña algo nuevo y te obliga a prestar atención a lo aparentemente pequeño, dándole el valor que realmente merece.

Cocinar también es curiosidad: descubrir culturas a través de sus ingredientes, técnicas y tradiciones; atreverse a mezclar, a probar, a equivocarse y volver a intentarlo.

Es una excusa perfecta para reunirse, compartir mesa con amigos o familia, crear momentos que se recuerdan más allá del plato y que, en conjunto, se parecen bastante a la felicidad. Y luego, claro… está lo más evidente de todo: sentarte, probarlo y confirmar que todo ese viaje tenía un final deliciosamente lógico.

Retrato gastronómico de Íñigo Isao Sakai
Sobre mí

El placer de hacer disfrutar

El sentido de cocinar nace en ese instante en el que alguien prueba lo que has preparado y, sin decir nada, sonríe.

Cocinar es una forma de estar presente, de trabajar con las manos y con la cabeza al mismo tiempo, de conectar con el ahora en una época saturada de estímulos y prisas. Es un ejercicio de mejora constante, donde cada elaboración te enseña algo nuevo y te obliga a prestar atención a lo aparentemente pequeño, dándole el valor que realmente merece.

Cocinar también es curiosidad: descubrir culturas a través de sus ingredientes, técnicas y tradiciones; atreverse a mezclar, a probar, a equivocarse y volver a intentarlo.

Es una excusa perfecta para reunirse, compartir mesa con amigos o familia, crear momentos que se recuerdan más allá del plato y que, en conjunto, se parecen bastante a la felicidad. Y luego, claro… está lo más evidente de todo: sentarte, probarlo y confirmar que todo ese viaje tenía un final deliciosamente lógico.

Timeline

Mi camino entre fogones

Orígenes

La cocina ha estado presente en mi vida desde siempre. Crecí entre desayunos japoneses de arroz, huevo y natto, y platos españoles como croquetas, bacalao al pilpil, tortillas o guisos de tipo. Al mismo tiempo, el restaurante japonés de mis padres me envolvió de una cultura gastronómica muy distinta. De esa mezcla constante nació mi identidad y una forma de entender la cocina abierta, respetuosa y profundamente curiosa.

Primeros experimentos

Durante la infancia y la adolescencia pasé mucho tiempo solo, y la cocina se convirtió en un espacio seguro donde experimentar y divertirme. Empecé a cocinar pizzas, panes, brazos de gitano, guisos o arroces fritos como una forma de reto personal y entretenimiento. Al terminar el bachillerato, esa relación con la cocina ya era lo suficientemente fuerte como para decidir convertirla en mi camino profesional.

Descubriendo un oficio

Tras graduarme como Técnico Superior en Dirección de Cocina, trabajé en distintos lugares como Tenerife, Donostia, Madrid y Copenhague. Pasé por restaurantes de alto nivel y proyectos con estrella Michelin, donde aprendí a tratar la materia prima con respeto, a dominar técnicas tradicionales y de vanguardia, y a entender la cocina como un oficio exigente y preciso junto a chefs de gran referencia.

Punto de inflexión

Mi paso por Alchemist, en Copenhague, marcó un antes y un después. Allí entendí que todo lo aprendido —y lo que estaba por venir— podía compartirse y enseñarse. Que la cocina no solo se cocina, también se transmite. Ese fue el momento en el que decidí empezar este camino: convertir la experiencia, el conocimiento y la curiosidad en algo que otros también puedan aprender y disfrutar.

¡Acompáñame en este viaje de descubrimiento!

Timeline

Mi camino entre fogones

Orígenes

La cocina ha estado presente en mi vida desde siempre. Crecí entre desayunos japoneses de arroz, huevo y natto, y platos españoles como croquetas, bacalao al pilpil, tortillas o guisos de tipo. Al mismo tiempo, el restaurante japonés de mis padres me envolvió de una cultura gastronómica muy distinta. De esa mezcla constante nació mi identidad y una forma de entender la cocina abierta, respetuosa y profundamente curiosa.

Primeros experimentos

Durante la infancia y la adolescencia pasé mucho tiempo solo, y la cocina se convirtió en un espacio seguro donde experimentar y divertirme. Empecé a cocinar pizzas, panes, brazos de gitano, guisos o arroces fritos como una forma de reto personal y entretenimiento. Al terminar el bachillerato, esa relación con la cocina ya era lo suficientemente fuerte como para decidir convertirla en mi camino profesional.

Descubriendo un oficio

Tras graduarme como Técnico Superior en Dirección de Cocina, trabajé en distintos lugares como Tenerife, Donostia, Madrid y Copenhague. Pasé por restaurantes de alto nivel y proyectos con estrella Michelin, donde aprendí a tratar la materia prima con respeto, a dominar técnicas tradicionales y de vanguardia, y a entender la cocina como un oficio exigente y preciso junto a chefs de gran referencia.

Punto de inflexión

Mi paso por Alchemist, en Copenhague, marcó un antes y un después. Allí entendí que todo lo aprendido —y lo que estaba por venir— podía compartirse y enseñarse. Que la cocina no solo se cocina, también se transmite. Ese fue el momento en el que decidí empezar este camino: convertir la experiencia, el conocimiento y la curiosidad en algo que otros también puedan aprender y disfrutar.

¡Acompáñame en este viaje de descubrimiento!

Cocinar mejor, entender más, divertirse mucho

Creo que cualquiera puede cocinar a un nivel mucho más alto si entiende lo que está haciendo. Cocinar no es solo seguir una receta: es jugar, experimentar, fallar, acertar y aprender en el proceso.

Por eso estoy creando un e-book gastronómico donde comparto mi forma de pensar, mis técnicas y mis recetas más personales, para que puedas llevar una cocina creativa y precisa a tu propia casa.

Cocinar mejor, entender más, divertirse mucho

Creo que cualquiera puede cocinar a un nivel mucho más alto si entiende lo que está haciendo. Cocinar no es solo seguir una receta: es jugar, experimentar, fallar, acertar y aprender en el proceso.

Por eso estoy creando un e-book gastronómico donde comparto mi forma de pensar, mis técnicas y mis recetas más personales, para que puedas llevar una cocina creativa y precisa a tu propia casa.